lunes, 9 de octubre de 2017

Cuando la vocación no es lo primero

¡Hola amiguis!
¿Cómo os va? Yo he decidido darme un descanso en mi "OpoRutina" y me he puesto a ver el tan comentado programa de Comando Actualidad titulado "Un sueldo para toda la vida". Aunque no lo hayáis visto quizá os podáis imaginar de qué va. Sí, eso mismo, de la vida opositora. ¿De qué sino con ese título? (quiero que conste que en este momento estoy poniendo cara de indignación con ojos en blanco y todo).


No quiero decir que no me haya gustado del todo el programa pero le he visto muchas pegas. Desde luego, al igual que todos los técnicos de Hacienda, jueces, interventores o policías en potencia que han participado considero que la preparación de una oposición debe ser tratada como una carrera de obstáculos, o mejor todavía, como una carrera de fondo. Son unos años en los que debes hipotecar tu tiempo, tu dinero e incluso en ocasiones tu vida en pareja para conseguir una meta marcada, un sueño.

Muchos de los jóvenes que salían en el programa expresaron su miedo a defraudar a sus progenitores con los que aún tenían que vivir. Hablaron de los cambios de humor que sus familias y amigos tenían que soportar, al igual que del pánico que les producía pensar en que estaban tirando sus mejores años a la basura. Y así muchas más cosas que me han dado ánimos como opositora novata que soy (bromeo, en realidad casi me echo a llorar). 

Imagino que os estaréis preguntando por qué no he estado al 100% satisfecha con este programa. Repiten unas 10 veces (en la hora y poco que dura) la frase: Un sueldo para toda la vida. Como si fuese la única razón por la que alguien decidiese ponerse a estudiar y, lo que me ha parecido incluso peor, he tenido que esperar al minuto 42 para escuchar por fin la palabra "vocación", pronunciada por Ainhoa Quinto, la jueza más joven de España. Un sentimiento que hasta ahora creía fundamental en todo opositor. 

Después de hablarlo con algunos amigos he llegado a la conclusión de que efectivamente la mayoría de los opositores no hincan los codos por vocación, sino por el sueldo "a lo Nescafé". ¿Y sabéis qué he sentido? Pena. Pena y que realmente vivía en un mundo ideal (me lo imagino montada en un unicornio y llevando de compañero al Genio de la lámpara) al pensar que nadie sacrificaría tanto de no ser por un sentimiento tan grande como el que te produce la vocación. Os aseguro que a mí es lo único que me impulsa y me ayuda a seguir estudiando. 


http://quieretemucho.bigcartel.com
Lo cierto es que no he entendido por qué no han escogido a ningún opositor del mundo de la Educación (o ya puestos, de la Sanidad). ¿Qué ocurre? ¿No formamos parte de la élite de los funcionarios del Estado? La gente se equivoca si cree que ser profesor en este país es una tarea sencilla. La oposición de secundaria no deja de ser del grupo A y, aunque no tengamos 200 temas -menos mal, ¡uf!- también tenemos que trabajar mucho. Afortunadamente, aunque no aprobemos a la primera tenemos la posibilidad de entrar en una bolsa de trabajo y, con suerte, poder dedicarnos a lo que nos gusta, eso sí, quizás a unos cientos de km de nuestras familias. 

¿Y vosotros? ¿Habéis visto el programa? ¿Qué habéis pensado? ¿No nos merecemos un hueco en este tipo de emisión?   

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